¿Autor o colaborador ? (Parte I)

La bioquímica Gerty Theresa Radnitz Cori (1896-1957) y su marido Carl Ferdinand Cori (1896-1984) trabajando en el laboratorio.

La bioquímica Gerty Theresa Radnitz Cori (1896-1957) y su marido Carl Ferdinand Cori (1896-1984) trabajando en el laboratorio.

En el proceso de comunicación científica, la autoría es aquel mecanismo que confiere crédito a lo que hacemos. Dicho crédito tiene importantes implicaciones académicas, sociales y hasta financieras.

La autoría implica ser responsable del trabajo publicado.

Así, las siguientes recomendaciones tienen por objeto garantizar que los contribuyentes intelectuales (y sustanciales) a un artículo reciban el crédito que merecen pero también que los contribuyentes acreditados como autores entiendan su papel en la asunción de responsabilidades.

¿Quién es un autor?

El International Comittee of Medical Journal Editors recomienda que la autoría se base en los siguientes 4 criterios, que todo autor debe cumplir:

  1. Contribuciones sustanciales a la concepción o diseño del trabajo científico; o la adquisición, análisis o interpretación de datos utilizados; Y
  2. Redactado del trabajo o revisión crítica del contenido intelectual; Y
  3. Aprobación final de la versión a publicar; Y
  4. Asunción de responsabilidad de que todos las hipótesis planteadas en el trabajo se han investigado apropiadamente y resuelto adecuadamente.

Los criterios no están destinados a ser utilizados como un medio para descalificar a los colegas de la autoría que de otro modo cumplen los criterios de autoría al negarles la oportunidad de cumplir con los criterios 2 o 3. Por lo tanto, todos los individuos que cumplan el primer criterio deben tener la oportunidad de participar en la revisión, redacción y aprobación final del manuscrito.

Además de ser responsable de las partes del trabajo realizado, un autor debe ser capaz de identificar qué co-autores son responsables de otras partes específicas del trabajo. Además, los autores deben tener confianza en la integridad de las contribuciones de sus co-autores.

Así, todas las personas que cumplan los cuatro criterios deben ser identificados como autores. Aquellos que no cumplan con los cuatro criterios también deben ser reconocidos, pero como colaboradores.

La persona vinculada al grupo de investigación y que, por su posición jerárquica o relación laboral, solicite constar como autor ex officio, viola la libertad académica. Inversamente, la omisión de un contribuidor a las comunicaciones o publicaciones de una investigación supone una apropiación indebida de la autoría intelectual.

Cuando se trate de artículos de revisión, es necesario que todos los autores hayan participado en un análisis crítico de las obras citadas. La edición de borradores internos, memorias, informes de trabajo o técnicos y de cualquier otro escrito dirigido a terceras personas debe incluir los autores de la investigación, en los mismos términos en que los incluiría si se tratara de una publicación científica.

En cuanto al orden de firma de los autores, se recomienda seguir la regla general siguiente:

  • El primer autor es aquella persona que ha realizado el esfuerzo más importante en la investigación y ha preparado el primer borrador del artículo principal que ha de publicarse;
  • La persona participante sénior que dirige y/o tiene la última responsabilidad en el protocolo de investigación es el último autor;
  • El resto de autores son las otras personas que hayan contribuido y participado, a menudo ordenadas por orden de importancia, y a veces por orden alfabético;
  • El autor que se hace cargo de la correspondencia es el individuo que asume la responsabilidad principal de la comunicación con la revista durante la presentación del manuscrito, la revisión por pares y el proceso de publicación, y generalmente asegura que todos los requisitos administrativos de la revista, como detalles de autoría, aprobación del comité de ética, La documentación del registro del juicio y la recolección de formularios y declaraciones de conflicto de intereses, estén debidamente cumplimentados.

Existe el derecho a justificar el orden en que firman los autores de un trabajo en una nota a pie de página. En este sentido, cuando en un trabajo colabore más de un autor que haya compartido la tarea principal de la preparación del manuscrito, y haya dedicado el mismo esfuerzo, este tendrá la misma consideración que el primer autor. Esta circunstancia quedará explícita en la publicación del original. Se puede aplicar el mismo criterio en el caso de los autores sénior.

En el próximo post (23 de marzo) descubriremos las diferencias entre la autoría grupal y los colaboradores.

Publicado en Investigación, Narrativa y etiquetado .

Un comentario

  1. El problema reside cuando un “autor” ha contribuido poco o nada a los 4 puntos arriba mencionados pero es una persona muy conocida en el ámbito de la publicación de artículos o es un catedrático o jefe de servicio con muchas publicaciones a sus espaldas, al grupo investigador consciente de que nada ha contribuido le interesa que conste su autoría (a veces incluso como primer autor) para actuar de “reclamo” a los editores de revistas. Este tipo de actuaciones “corruptas” es bastante mas frecuentes de lo que creemos tanto en la realización de tesis como en la publicación de artículos. A mi modo de ver de muy difícil solución.

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