Preprint vs Postprint

preprintTanto la ley de la ciencia española como diversas especificaciones de la UE en su Horizonte 2020 están induciendo a los autores, cada vez más, a preocuparse por poder disponer de una versión en abierto de sus resultados científicos.

Evidentemente, puedes saber más al respecto y advertir cómo podemos ayudarte desde la biblioteca. Aun así, queremos contestar aquí una duda no sobre la vía a utilizar para el acceso abierto sino sobre el qué se puede poner en abierto. Es decir: qué versión del artículo, como autores, podemos difundir, y dónde.

En primer lugar, debemos recordar que cuando queremos publicar un artículo en una revista, acostumbramos a ceder al editor ciertos derechos. Esta cesión de derechos puede impedir, por ejemplo, que podamos colgar un PDF del artículo publicado en cualquier sitio web.

Así, es interesante conocer las tres versiones que tiene un artículo publicado para saber cómo hemos de proceder:

  1. El llamado preprint es una versión original del autor. Es aquel documento que se envía a la revista y que todavía no ha pasado por el proceso de revisión por pares. Para entendernos, acostumbra a ser un documento .doc.
  2. El postprint es el documento resultante después de la revisión por pares y la incorporación de las modificaciones recomendadas. Es, pues, la versión final del documento antes de que la revista lo edite. También acostumbra a ser un documento .doc.
  3. La versión de los editores es ya un documento .pdf, resultando la versión publicada en el web de la revista.

Generalmente, los editores acostumbran a permitir que los autores difundan versiones pre-print de sus resultados. Algunos, incluso, en forma de post-print. Mucho más excepcional son aquellos editores que permiten la difusión fuera de la revista de su versión.

Hemos de tener en cuenta también dónde queremos difundir los resultados, pues los editores pueden permitir a los autores, por ejemplo, difundirlos en:

  1. Sitios web personales (cosa que requiere de una curva de aprendizaje por parte de cada autor individual),
  2. Repositorios institucionales (como base de datos que recoge la producción científica de todos los profesionales de una organización),
  3. Repositorios temáticos (mantenido, habitualmente, por terceros).
  4. Redes sociales académicas (como Academia.edu, ResearchGate, Mendeley, etc.)

Un autor debe conocer qué derechos ha cedido, ya que difundiendo su trabajo de forma contraria a los designios del editor, puede estar concurriendo en una mala praxis. Debemos recordar que, por ejemplo, alguna de las redes sociales académicas anteriormente mencionadas bien tienen acuerdos o forman parte de grupos editoriales o bien son empresas con ánimo de lucro; por lo que otra empresa editorial no se avendrá a que sus “materiales” estén a disposición de sus competidores.

Para saber qué podemos hacer y en qué revistas, existe una base de datos muy interesante: SHERPA/RoMEO. En ella podremos buscar la revista en la que nos interesa publicar o en la que ya hemos publicado para ver qué nos permite el editor en la difusión de los originales.

Evidentemente, se puede evitar toda esta confusión publicando en aquellas revistas de acceso abierto donde un autor conserve ciertos derechos sobre su trabajo. Una base de datos interesante para conocer qué revistas de acceso abierto existen es DOAJ.

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Marcos Catalán

Bibliotecario
Apoyo al investigador y servicio de atención al usuario en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu
Publicado en Investigación, Revistas y etiquetado .

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