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Libro “Evolución del cuidado y profesión enfermera”

evoluciónCuidar es una práctica tan antigua como el mundo. Sentir preocupación y solicitud por los que sufren o son débiles y necesitan ayuda es algo connatural a la humanidad. Paradójicamente, han tenido que pasar siglos para que el cuidar se erigiera como un valor ético y social y se convirtiera en tema de reflexión e investigación desde diversas disciplinas. El cuidado ha sido un trabajo invisible, relegado a la vida doméstica, no remunerado, una obligación asignada a las mujeres. Solo una profesión, la enfermería, desde que empezó a estructurarse, hizo del cuidado su actividad esencial.

Texto reproducido de: Domínguez C. Evolución del cuidado y profesión enfermera. Barcelona: Ediciones San Juan de Dios Campus Docent, 2016.

El pasado 28 de marzo la Dra. Carmen Domínguez presentó su último libro “Evolución del cuidado y profesión enfermera”, editado por Ediciones San Juan de Dios – Campus Docent, e incluido dentro de la colección “Hospitalidad”.

El libro repasa de forma exhaustiva la historia de 17 siglos de la profesión enfermera en España, desde el momento en que la cura empieza a estructurarse como actividad profesional hasta las reivindicaciones actuales del sector. Por este motivo se trata de una publicación pionera e innovadora que repasa la evolución de la cura desde una perspectiva sociológica. Además, la autora da su visión del futuro analizando los debates recientes que hay en la profesión enfermera y los nuevos desafíos a los que se enfrenta. Este libro representa una contribución innegable para la profesión enfermera, donde se analiza el desarrollo de la Enfermería desde todos los ángulos posibles, contribuyendo así a la transferencia del conocimiento, uno de los objetivos principales de la editorial.

La Dra. Carmen Domínguez Alcón es Enfermera, Doctora en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, así como Licenciada y Doctora en Sociología en España, y Profesora del Departamento de Sociología de la Universidad de Barcelona. En 2010 es nombrada Profesora Emérita de la Universidad de Barcelona. Actualmente trabaja en dos proyectos relacionados con la evaluación sociológica de políticas de género y con la sociología de los grupos profesionales.

Agradecemos a la editorial Ediciones San Juan de Dios Campus Docent la donación a nuestro fondo de este libro, que puedes encontrar desde hoy en los estantes de la biblioteca ubicada en Esplugues de Llobregat y Sant Boi.

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¿Autor o colaborador? (Parte II)

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Grupo de investigadores del Laboratorio de Biología Marina de Estados Unidos

Si en el anterior post te contábamos quien podía considerarse autor de una publicación científica (¿Autor o colaborador? Parte I), hoy descubriremos la diferencia entre una autoría grupal y una colaboración.

¿Qué es una autoría grupal?

Algunos grupos de investigación designan la autoría por el nombre de grupo, con o sin los nombres de los individuos. Recomendamos que, al presentar un manuscrito escrito por un grupo, el autor de correspondencia especifique el nombre del grupo si existe, e identifique claramente los miembros del grupo que puedan asumir el crédito y la responsabilidad de la obra como autores. El “byline” del artículo identifica quién es directamente responsable del manuscrito, y las bases de datos, habitualmente, listan como autores cualesquiera nombres aparecen en el byline.

¿Quién es un colaborador?

Los contribuyentes que reúnan menos de los 4 de los criterios anteriores para la autoría no deben ser listados como autores, pero deben ser reconocidos. Ejemplos de actividades que por sí solas (sin otras contribuciones) no califican como contribuyente para la autoría son:

  • adquisición de fondos,
  • supervisión general de un grupo de investigación o apoyo administrativo general,
  • asistencia en la redacción, edición técnica, edición de idiomas y corrección de pruebas.

Aquellos cuyas contribuciones no justifican la autoría pueden ser reconocidos individualmente o juntos como un grupo bajo un solo encabezamiento (por ejemplo, “Investigadores Clínicos” o “Investigadores Participantes”) y sus contribuciones deben ser especificadas (por ejemplo, “sirvieron como asesores científicos”, “Revisado críticamente la propuesta de estudio “,” datos recolectados “,” proporcionados y atendidos por los pacientes del estudio “,” participaron en la redacción o edición técnica del manuscrito”).

La bioquímica Gerty Theresa Radnitz Cori (1896-1957) y su marido Carl Ferdinand Cori (1896-1984) trabajando en el laboratorio.

¿Autor o colaborador ? (Parte I)

La bioquímica Gerty Theresa Radnitz Cori (1896-1957) y su marido Carl Ferdinand Cori (1896-1984) trabajando en el laboratorio.

La bioquímica Gerty Theresa Radnitz Cori (1896-1957) y su marido Carl Ferdinand Cori (1896-1984) trabajando en el laboratorio.

En el proceso de comunicación científica, la autoría es aquel mecanismo que confiere crédito a lo que hacemos. Dicho crédito tiene importantes implicaciones académicas, sociales y hasta financieras.

La autoría implica ser responsable del trabajo publicado.

Así, las siguientes recomendaciones tienen por objeto garantizar que los contribuyentes intelectuales (y sustanciales) a un artículo reciban el crédito que merecen pero también que los contribuyentes acreditados como autores entiendan su papel en la asunción de responsabilidades.

¿Quién es un autor?

El International Comittee of Medical Journal Editors recomienda que la autoría se base en los siguientes 4 criterios, que todo autor debe cumplir:

  1. Contribuciones sustanciales a la concepción o diseño del trabajo científico; o la adquisición, análisis o interpretación de datos utilizados; Y
  2. Redactado del trabajo o revisión crítica del contenido intelectual; Y
  3. Aprobación final de la versión a publicar; Y
  4. Asunción de responsabilidad de que todos las hipótesis planteadas en el trabajo se han investigado apropiadamente y resuelto adecuadamente.

Los criterios no están destinados a ser utilizados como un medio para descalificar a los colegas de la autoría que de otro modo cumplen los criterios de autoría al negarles la oportunidad de cumplir con los criterios 2 o 3. Por lo tanto, todos los individuos que cumplan el primer criterio deben tener la oportunidad de participar en la revisión, redacción y aprobación final del manuscrito.

Además de ser responsable de las partes del trabajo realizado, un autor debe ser capaz de identificar qué co-autores son responsables de otras partes específicas del trabajo. Además, los autores deben tener confianza en la integridad de las contribuciones de sus co-autores.

Así, todas las personas que cumplan los cuatro criterios deben ser identificados como autores. Aquellos que no cumplan con los cuatro criterios también deben ser reconocidos, pero como colaboradores.

La persona vinculada al grupo de investigación y que, por su posición jerárquica o relación laboral, solicite constar como autor ex officio, viola la libertad académica. Inversamente, la omisión de un contribuidor a las comunicaciones o publicaciones de una investigación supone una apropiación indebida de la autoría intelectual.

Cuando se trate de artículos de revisión, es necesario que todos los autores hayan participado en un análisis crítico de las obras citadas. La edición de borradores internos, memorias, informes de trabajo o técnicos y de cualquier otro escrito dirigido a terceras personas debe incluir los autores de la investigación, en los mismos términos en que los incluiría si se tratara de una publicación científica.

En cuanto al orden de firma de los autores, se recomienda seguir la regla general siguiente:

  • El primer autor es aquella persona que ha realizado el esfuerzo más importante en la investigación y ha preparado el primer borrador del artículo principal que ha de publicarse;
  • La persona participante sénior que dirige y/o tiene la última responsabilidad en el protocolo de investigación es el último autor;
  • El resto de autores son las otras personas que hayan contribuido y participado, a menudo ordenadas por orden de importancia, y a veces por orden alfabético;
  • El autor que se hace cargo de la correspondencia es el individuo que asume la responsabilidad principal de la comunicación con la revista durante la presentación del manuscrito, la revisión por pares y el proceso de publicación, y generalmente asegura que todos los requisitos administrativos de la revista, como detalles de autoría, aprobación del comité de ética, La documentación del registro del juicio y la recolección de formularios y declaraciones de conflicto de intereses, estén debidamente cumplimentados.

Existe el derecho a justificar el orden en que firman los autores de un trabajo en una nota a pie de página. En este sentido, cuando en un trabajo colabore más de un autor que haya compartido la tarea principal de la preparación del manuscrito, y haya dedicado el mismo esfuerzo, este tendrá la misma consideración que el primer autor. Esta circunstancia quedará explícita en la publicación del original. Se puede aplicar el mismo criterio en el caso de los autores sénior.

En el próximo post (23 de marzo) descubriremos las diferencias entre la autoría grupal y los colaboradores.