Proceso de publicación

¿Cómo publicar? Del proyecto de investigación al artículo científico

La ciencia es una actividad social. No puede considerarse ciencia aquello que se encuentra bajo llave en un cajón: aquello que no se encuentra a disposición de la comunidad. Dado que, a mayor uso, mayor valor tiene el conocimiento científico, debemos cuidar la buena difusión de nuestros resultados.

A menudo, el proceso de publicación de resultados de investigación puede resultar complejo. El método más habitual para la comunicación y evaluación de dichos resultados es mediante la publicación de un artículo científico. Las palabras clave de todo el proceso son: intención, colaboración y difusión.

Antes de redactarIdentificar la revistaRedactar el manuscritoEnvioEvaluaciónDifusión

En primer lugar, hemos de identificar la tipología de publicación que tendrán los resultados.

  • Si pretendemos publicar un ensayo clínico randomizado podemos ayudarnos por las recomendaciones CONSORT (Consolidated Standards of Reporting Trials).
  • Si deseamos redactar un meta-análisis, las recomendaciones QUORUM (Quality of Reporting of Meta-analyses)  y las MOOSE (Meta-analysis Of Observational Studies in Epidemiology)  nos ayudarán.
  • Para diversos tipos de estudios observacionales, las recomendaciones STROBE (Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology) son las adecuadas.

En definitiva, estas recomendaciones nos permitirán identificar qué información se requiere para asegurar que tanto los lectores como los revisores editoriales podrán evaluar convenientemente el estudio.

En segundo lugar, no debemos olvidar obtener las autorizaciones pertinentes y necesarias para llevar a cabo el estudio. Por ejemplo, la de nuestro Comitè Ètic d'Investigació Clínica (CEIC).

Además, hemos de registrar el estudio en los canales adecuados, comos Clinicaltrials.gov, ya que luego la revista nos solicitará tener estos pasos hechos.

Hemos de tener como objetivo publicar en revistas con indizadas en las bases de datos de mayor uso y con factor de impacto. Eso ayudará tanto a nuestra carrera profesional como a la visibilidad y uso que otros puedan hacer de nuestros resultados.

Debemos identificar la revista que nos interesa en función de su temática, tipo de público, visibilidad, idioma, indicadores bibliométricos, etc. Pensemos en publicar en aquellas revistas que acostumbremos a consultar.

Una ayuda al respecto pueden ser herramientas como JANE, JournalGuide y Edanz Journal Selector.

No olvidemos que, por ley, debemos incluir los resultados en repositorios temáticos o institucionales, así que hemos de procurar que la revista que seleccionada nos permita hacerlo. Consideremos, pues, publicar en revistas de acceso abierto.

En primer lugar, debemos consultar las normas de publicación de la revista. Estas normas no sólo incluyen aspectos formales (inclusión de figuras, extensión, formato de la bibliografía, etc.) sino que nos recuerdan diversos tanto el alcance de la publicación como diversos aspectos éticos que debemos tener presentes.

Si hemos seleccionado una revista en inglés (elección interesante ya que, sin ir más lejos, sólo el 1,1% de las revistas indexadas en el ISI Web of Knowledge son españolas), cuidemos el idioma, incluso haciendo participar un traductor profesional y especializado. Muchos originales son rechazados para su publicación por un deficiente redactado, que los hacen incomprensibles.

Al respecto, si estamos destinados en países en vías de desarrollo, iniciativas como AuthorAID nos ayudarán.

Con todas estas premisas, debemos darle a nuestro artículo la estructura adecuada. Una recomendación es:

  • Título,
  • Abstract,
  • Autores y afiliación,
  • Introducción,
  • Método,
  • Resultados,
  • Discusión,
  • Conclusiones, y
  • Bibliografía.

Respecto la autoría y la firma, debemos evitar las falsas autorías, tanto por defecto como por exceso. La condición de autor no depende de la pertenencia a una profesión o posición jerárquica determinada ni del carácter de la relación laboral.

Para tener la condición plena de autor de una investigación es necesario:

  • Haber contribuido de forma sustancial al proceso creativo, es decir, a la concepción y diseño de la investigación, o bien al análisis y a la interpretación de los datos;
  • Haber contribuido a la preparación de las comunicaciones y publicaciones resultantes, y
  • Ser capaz de presentar detalladamente la contribución personal a la investigación y de discutir los principales aspectos de las otras contribuciones.

Existen a nuestra disposición herramientas para ayudarnos con la afiliación institucional y con nuestra propia firma, a la que podremos añadir identificadores unívocos como ORCID.

En cuanto al orden de firma de los autores, dado a la importancia que puede tener en las evaluaciones de las carreras profesionales, se acostumbran a seguir estas recomendaciones:

  • El primer autor es aquella persona que ha realizado el esfuerzo más importante en la investigación y ha preparado el primer borrador del artículo principal que ha de publicarse.
  • La persona participante senior que dirige y/o tiene la última responsabilidad en el protocolo de investigación es el último autor.
  • El resto de autores son las otras personas que hayan contribuido y participado, a menudo ordenadas por orden de importancia, y a veces por orden alfabético.

Respecto los materiales de soporte, hemos de recordar que las tablas y los gráficos deben ser los más autónomos y autoexplicativos posible, y tener títulos y leyendas pertinentes. No es necesario duplicar la información entre el texto y el gráfico; y es deseable la precisión en el momento de presentar los resultados.

Por otra parte, la bibliografía deber ser la actual y necesaria. Es probable que la revista donde queramos publicar nos pida alguna cita (pertinente) a algún artículo publicado en dicha revista. También debemos recordar que citar es lo correcto: plagiar, no.

También es importante que no olvidemos incorporar una declaración de intereses y, de ser necesarios, los agradecimientos.

Una vez tengamos el redactado, releámoslo. Pocas veces el primer redactado es el mejor. También debemos asegurarnos de que los demás autores han revisado el artículo.

En primer lugar, debemos designar una persona de contacto (un autor) con el editor y los revisores, que además será la encargada de gestionar las plataformas de edición (aplicaciones que nos ayudan a comunicarnos adecuadamente con las publicaciones). El autor que se hace cargo de la correspondencia es quien tiene la responsabilidad principal en todo el proceso editorial y en las interacciones futuras que se deriven de la publicación del trabajo.

En todo caso, SIEMPRE debemos acompañar el artículo de una carta al director. Dicha carta debe ser directa, convincente y no una mera copia del abstract. Es acertado que incorporemos el título, los autores y las premisas básicas de nuestra investigación. También debemos informar que NO hemos enviado el original a ninguna otra revista.

Teniendo en cuenta que el proceso de revisión es lento, hemos de tener en cuenta que debemos contestar siempre a los revisores de forma respetuosa.

La revista nos informará de si el artículo ha estado aceptado, rechazado o si son necesarias algunas modificaciones.

Las recomendaciones de modificación son una oportunidad de mejora. Debemos responder siempre y, salvo que claramente sean inadecuadas, debemos hacer los cambios sugeridos.

De igual modo, aunque un no es un no, si el artículo ha sido rechazado, debemos aprovechar los comentarios para mejorar. No debemos desanimarnos: rehagamos el artículo y busquemos otras revistas.

Debemos tener en cuenta que la correcta difusión de los resultados no acaba con la aceptación del artículo para su publicación. Hay otras acciones que podemos llevar a cabo.

  • Incorporación de nuestros resultados en repositorios temáticos o institucionales, de acuedo a la legalidad vigente.
  • Enviar el artículo a otros colegas para que lo lean, siempre y cuando pensemos en conciencia que les puede interesar; si la revista nos da el permiso oportuno.
  • Informar de la noticia de publicación en las diversas redes sociales, tanto personales como profesionales donde consideremos que puede ser interesante (LinkedIn, twitter, ResearchGate, etc.).