Recursos para la búsqueda de imágenes médicas

imagenesUna de las consultas que en las bibliotecas de SJD recibimos de cuando en cuando es dónde encontrar imágenes médicas de calidad. A veces, puede ser arduo encontrar imágenes cuyo uso esté permitido.

Aquí os dejamos enlace a algunos recursos que opinamos que pueden ayudaros:

  • ARRS Goldminer es un “redireccionador” donde podremos localizar imágenes médicas, de uso libre o restringido. Una vez seleccionado el tema de nuestro interés y escogida la imagen que nos interese, seremos llevados (mediante un enlace) a la fuente original de la imagen (normalmente, un artículo científico), donde veremos si podemos utilizarla libremente, o no.
  • El Catalog of Clinical Images de la University of California, San Diego es un banco de imágenes de libre uso para fines docentes.
  • Embryo Images 3d es un recurso con fines docentes de la University of North Carolina. Se acota, como puede verse por su título, a imágenes relacionadas con la embriología.
  • HON Media es el banco de imágenes de la Health on the Net Foundation, e incluye casi 7000 imágenes de multitud de temas.
  • La revista New England Journal of Medicine incluye en su web un par de recursos muy interesantes donde podemos encontrar materiales de libre uso (no todos, lamentablemente). Por una parte, Images in Clinical Medicine es el banco de imágenes fijas, mientras que Videos in Clinical Medicine es el de vídeos.
  • OpenI es un motor de búsqueda de imágenes biomédicas de acceso libre gestionado por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos de América (la misma institución que lleva a buen puerto PubMed. Las imágenes proceden de los documentos recogidos en PubMed Central.
  • Science Source Medical Images es un recurso gestionado por Photo Researchers Inc, y está especializado en imágenes científicas. Muchas de las imágenes que incorpora, son de pago, pero también existen bastantes libres de royalties.
  • The Cell: An Image Library es un banco de imágenes gestionado por la American Society of Cell Biology. La colección incorpora imágenes, vídeos y animaciones de libre acceso de una gran variedad de organismos.

En todo caso, es importante recordar que siempre hay que respetar los derechos de autor, por lo que antes de utilizar cualquier imagen hay que estudiar, individualmente, los pasos que tenemos que dar. Por ejemplo, que una imagen sea de acceso público… ¡no significa que podamos utilizarla sin citar la fuente!

Si deseáis leer una entrada sobre derechos de autor relacionado con la investigación y la docencia, os remitimos a un post anterior – «Propiedad intelectual en la docencia y la investigación«.

Literatura y Medicina: Harry Potter y Frankenstein en la NLM

LiteraturaLa National Library of Medicine es la biblioteca biomédica más grande del mundo. Como todos sabemos, por ejemplo, gestiona la base de datos PubMed, recurso imprescindible donde los haya.

Lo que no sabe todo el mundo es que la NLM se ocupa de muchas más cosas que no son PubMed. Entre muchas otras, es importante destacar que cuenta con un programa de exposiciones dirigido a promover una mayor comprensión del pasado de la medicina, y a imaginar su futuro.

Exposiciones hay de todo tipo, y dirigidas a todo tipo de público. Nosotros, hoy, recomendamos dos:

Harry Potter’s World: Renaissance Science, Magic, and Medicine” explora el universo de las novelas de J.K Rowling y analiza cómo la magia descrita se basa, parcialmente, en tradiciones renacentistas que desempeñaron un importante papel en el desarrollo de la ciencia y la medicina occidental.

Frankenstein: Penetrating the Secrets of Nature” utiliza el poder de la historia para exponer los temores ocultos hacia la ciencia y la tecnología, tanto en la novela original como sus derivados en forma de juegos, películas y cómics, y proporciona un marco para las discusiones de los avances científicos y médicos que desafían nuestra comprensión, tradicional, de lo que significa ser un ser humano.

Dichas exposiciones actualmente, se encuentran itinerantes por todo Estados Unidos y Canadá; así que si tenéis pensado viajar en breve a Norteamérica, y estáis cerca de los espacios de exposición, podríais visitarlas.

3 vías para el acceso abierto

abierto

Como sabéis, cuando hablamos de Acceso abierto u Open Access, queremos decir que el acceso a la literatura científica se hace de forma libre, inmediata y sin restricciones.

En acceso abierto podemos encontrar documentos de todo tipo: artículos científicos, tesis doctorales, comunicaciones a congresos, materiales para el aprendizaje, imágenes, vídeos, etc.

El acceso abierto puede convivir con los derechos de autor y con los procesos de revisión. Que un texto esté disponible en la red de manera gratuita no significa que no haya sido validado mediante procesos de revisión por pares, que no tenga factor de impacto o que no se tengan que respetar las condiciones con las que se ofrece. Lo que cambia respecto al método de difusión tradicional es que se ha sustituido el sistema de suscripción por otros modelos de publicación que permiten que el acceso sea abierto.

Eso sí, abierto no sólo quiere decir gratuito. En otras palabras, el acceso abierto Implica depositar la información en un archivo abierto, permitiendo su lectura, descarga, copia, distribución, impresión, búsqueda o enlace a los textos completos, sin barreras económicas, legales o técnicas de ningún tipo.

Para conseguir este acceso libre y gratuito en la red, además de que la información esté en internet, se tiene que localizar fácilmente.

Para ello, existen diversas vías para llegar al acceso abierto. Tradicionalmente, se consideraban dos rutas complementarias:

Por una parte, el depósito de documentos en repositorios, la vía “verde”, donde el autor debía tener en cuenta las condiciones legales en que el documento fue publicado (creemos que nuestra entrada sobre pre-prints y post-prints os puede ayudar). Un inconveniente de este modelo es que gran parte de la documentación depositada son pre-prints o documentos aún no avalados por una revisión por pares.

La otra vía habitual es la publicación (y depósito) en revistas que permiten el Open Access, o “vía dorada”. En este modelo, a menudo y en según qué entornos, los autores o instituciones deben pagar los cargos de procesamiento de artículos para poder publicar.

Ahora empieza a hablarse de una tercera vía, la vía “diamante”. Esta tercera ruta intenta paliar los problemas de las dos anteriores imitando la vía dorada, pero donde el autor o la institución no debe pagar ningún cargo, pues la revisión y edición de los documentos la realizan voluntarios sin compensación económica. Algunos profesionales consideran que la vía diamante entra dentro de la dorada. Sea como fuere la clasificación (como 3ª vía o como una vía incluida dentro de otra) se cubren los aspectos débiles de los modelos anteriores: el coste, si se da, (de la ruta dorada) y la “no revisión” de la ruta verde.

Es decir, los artículos publicados en revistas que se acogen a la vía diamante, “se parecen” a los publicados a las revistas de la ruta dorada, pues ambos tienen procesos de edición y revisión por pares.

Propiedad intelectual en la docencia y la investigación

propiedadEn el ámbito comunitario, por propiedad intelectual se entiende toda creación del intelecto humano.

Hay dos ramas:

  • El derecho de autor, que abarca las obras científicas, literarias y artísticas.
  • La propiedad industrial, que incluye las invenciones, patentes, marcas, dibujos y modelos industriales, etc.

Sobre los objetos sujetos a propiedad intelectual, los autores tenemos distintos tipos de derechos. Por un lado: los derechos morales, que son irrenunciables e inalienables. Por otro, los derechos patrimoniales, de contenido económico. Estos últimos son temporales (tienen duración limitada en el tiempo), transmisibles (se pueden otorgar a otros) y exclusivos (nadie más que el autor –o el titular- puede hacer uso de ellos), salvo excepciones establecidas por la ley.

De los derechos morales podemos destacar dos:

  • Derecho al reconocimiento de la autoría: los autores tenemos derecho a exigir el reconocimiento de nuestra condición de autor de la obra.
  • Derecho a la integridad de la obra: los autores tenemos derecho a exigir respeto a la integridad de nuestra obra, pudiendo impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a nuestros legítimos intereses o menoscabo a nuestra reputación.

De los derechos patrimoniales, podemos destacar cuatro:

  • Derecho de reproducción, como la “fijación directa o indirecta, provisional o permanente, por cualquier medio y en cualquier forma, de toda la obra o de parte de ella, que permita su comunicación o la obtención de copias” (es decir: hacer fotocopias, copias digitales, escanear, imprimir, descargar…)
  • Derecho de distribución, como la “puesta a disposición del público del original o de las copias de la obra, en un soporte tangible, mediante su venta, alquiler, préstamo o de cualquier otra forma”.
  • Derecho de comunicación pública, como “todo acto por el cual una pluralidad de personas pueda tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas”. (es decir: estamos ante la puesta a disposición pública de todo tipo de contenidos en Internet, y también en intranets, redes corporativas y sociales).
  • Derecho de transformación, como la posibilidad de hacer obras derivadas a partir de la obra original (traducción, adaptación o cualquier otra modificación). Normalmente será necesario el permiso del titular de una obra para traducirla, hacer una adaptación o una versión diferente.

En este sentido, es imprescindible que los autores conozcamos la legislación aplicable y, en función de lo que queramos hacer, preguntar/pedir permiso al titular de los derechos (que no siempre somos nosotros).

Esto viene a colación por el posible mal uso que, como autores, podemos hacer de las redes sociales académicas. Ya decíamos en un post anterior «Preprint vs Postprint» que no podemos hacer lo que queramos a nivel de difusión del conocimiento que hemos generado; pues, al publicarlo, podemos haber