¿Altmetria, un nuevo indicador?

altmetriaLa altmetria es una propuesta alternativa a los indicadores bibliométricos habituales (factor de impacto, índice h, etc.) y sirven también como indicadores de la medida de influencia de la producción documental.

Los indicadores “altmétricos” no sólo se basan en el número de citas recibido por cualquier tipo de material (artículo, libro, página web, vídeo, etc.) sino que cubren también su cobertura (cuantos medios indizan dicho material), su número de visualizaciones, de descargas o la cantidad de menciones recibidas en medios sociales o en prensa.

De hecho, podemos dividir estos indicadores en:

  • Visualizaciones: número de visualizaciones o de consultas que recibe un documento.
  • Comentarios: número de comentarios recibidos por un documento en redes sociales como Facebook, Twitter, etc. pero también en blogs científicos, entradas de la wikipedia, etc.
  • Marcadores: número de personas que guardan un marcador de un documento dado, a través de servicios como CiteULike, Mendeley, etc.
  • Citas: número de citas recibidas por el documento por parte de fuentes de información como Wikipedia, etc.

Hay diversos sitios web y proyectos que se están encargando de calcular estos nuevos indicadores. Algunos ejemplos son ImpactStory, Altmetric.com y PlumAnalytics. Editores como Elsevier, Nature Publishing Group, BioMed Central y Public Library of Science están empezando a ofrecer esta información a sus lectores.

Está tardando más la adopción de estos indicadores por parte de los agentes financiadores y de evaluación científica, pero instituciones como el Medical Research Council del Reino Unido ya han empezado a mostrar su interés al respecto.

Los indicadores altmétricos pueden ser más difíciles de normalizar que las citas

Aún así, parece ser que los indicadores altmétricos pueden resultar más difíciles de normalizar que las citas. Por ejemplo: los valores de los artículos más recientes pueden ser más altos a causa cómo se capta y se refleja el interés a través de la web 2.0 ya que, sin ir más lejos, los contenidos se mencionan sobretodo cuando son novedad: cuando se publican. Por lo tanto, comparar “puntuaciones altmétricas” de contenidos con fecha de publicación muy distante entre sí puede no tener sentido, debido al rápido crecimiento de la web social.

Debe efectuarse, por lo tanto, un mayor asentamiento de estos indicadores; y también de la masa crítica de datos con los que dichos indicadores van a calcularse. De hecho, los defensores de la altmetria dejan claro que muchos de los indicadores muestran más la influencia o el compromiso sobre un tema, que el impacto real en el progreso de la ciencia. Ha de tenerse en cuenta que las métricas no son más que el resultado del seguimiento de cómo se utilizan los resultados de investigación. Realmente, es más significativo saber cuáles son los documentos que citan a otro, que conocer la frecuencia con la que se cita un documento. Esta información permite a los investigadores saber cómo su investigación influye, o no lo hace, en su campo de estudio.

Univadis, una plataforma para la práctica médica

Univadis

Univadis es una plataforma en línea esencial para la práctica médica creada por la empresa Aptus Health que proporciona información médica imparcial y relevante, además de una selección de recursos de utilidad para la práctica clínica diaria; todo su contenido esta diseñado específicamente para profesionales de la salud.

La plataforma se creo en 2011 para proveer de información independiente de salud y hasta día de hoy no contiene ningún tipo de publicidad promocional sobre productos sanitarios o de salud. Univadis proporciona noticias de actualidad, un variedad de recursos para el aprendizaje científico, herramientas para el diagnóstico de enfermedades y educación del paciente; todas ellas sin ningún coste adicional.

¿Qué la distingue de otras plataformas?
  1. Contenido médico de alta calidad y de acceso libre. Podemos encontrar información científica de más de 50 especialidades, artículos y herramientas publicadas en BMJ Learning, The Lancet o JAMA Network. Además de 200 cursos en línea y un gran número de aplicaciones médicas.
  2. Un buscador eficiente. Toda la información de la web puede buscarse por categorías, o bien utilizando términos específicos que filtraran rápidamente los resultados.
  3. Plataforma responsive. El funcionamiento y el acceso al contenido se adapta a múltiples plataformas.
  4. Personalizable. Una vez creada la cuenta en Univadis y especificado nuestra especialidad, la plataforma nos hace una primera recomendación de todo el contenido que puede interesarnos. A partir de esta primera selección podemos ir personalizando nuestra cuenta.
¿Qué podemos encontrar?

En la navegación superior podemos encontrar toda la selección de herramientas y recursos que contiene  la plataforma, que podemos personalizar según nuestras necesidades. Así encontramos, por ejemplo:

  • Últimas noticias médicas.
  • Formación médica.
  • Guías FISTERRA.
  • Una selección de Apps médicas.
  • Una galería de imágenes.
  • Imágenes radiológicas.
  • Calculadoras médicas.

 

¿Publicar en revistas de acceso abierto favorece mi factor de impacto como investigador?

accesoEs una pregunta erróneamente planteada. Recordemos que el factor de impacto es un indicador bibliométrico que es aplicable sólo a publicaciones científicas, y no a investigadores.

Entonces, deberíamos preguntarnos si publicar en revistas de acceso abierto nos hace más visibles o accesibles. Claramente sí. El hecho de que el lector pueda acceder a nuestras publicaciones sin necesidad de abonar ningún coste favorece nuestra visibilidad y accesibilidad.

Ahora bien, ¿esa visibilidad y accesibilidad se traduce en un impacto mayor? No necesariamente. Como hemos visto en algún post anterior (“¿Las revistas en abierto tienen factor de impacto?”), existen revistas en abierto con un gran factor de impacto, pero éste no tiene porqué ser un fenómeno generalizado.

Para que una revista tenga un alto factor de impacto, debe recibir muchas citas; cosa que puede ser favorecida por el acceso abierto, pero también es necesario tener presentes otras variables como son el idioma de la publicación (un artículo en inglés probablemente tenga un público objetivo más amplio que uno escrito en español), etc.

España, en relación a otros países europeos, es un país con gran porcentaje de publicaciones en abierto, pero eso, necesariamente, no se traduce en un mayor factor de impacto.

¿Porqué?

Un estudio apunta, precisamente, a un factor lingüístico. Es decir: en España hay gran cantidad de publicaciones en abierto pero publican en español, hecho que puede no ser lo indicado para llegar a un factor de impacto alto, y eso las hace de menor interés para los investigadores.

En definitiva, hay revistas en abierto que tienen un alto factor de impacto y están muy bien posicionadas dentro de sus disciplinas, pero son revistas que no sólo tienen el acceso abierto a su favor: hace falta algo más. Por ejemplo, publicar en inglés.

Redes Sociales e investigadores

redes socialesEl último estudio publicado por el Interactive Advertising Bureau (IAB Spain) nos indica que en 2015 el 82% de los internautas hacían uso de las Redes Sociales (RRSS), lo que representa que unos 14 millones de españoles son usuarios de RRSS. De estos un 96% utiliza Facebook y un 56% Twitter, con un uso de entre 7 y 5 días a la semana. Viendo estos números, parecidos en otros países, distintos investigadores decidieron indagar en conocer cuál es el uso que se da a las RRSS en el entorno científico.

Un estudio realizado a 1000 investigadores rebelaba que el 82% de ellos utilizaba Twitter para difundir su investigación y conocimientos fuera de los círculos más académicos. Hace unos meses unos investigadores del Centro de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) han publicado un estudio donde se analiza con más detalle el uso de las RRSS entre los científicos.

Algunos de los resultados:

  • Twitter y Facebook son las redes más utilizadas, llegando a alcanzar casi el 90% en número de usuarios.
  • Linkedin, una red enfocada más al mundo profesional, alcanza el 62% de usuarios.
  • Los blogs (WordPress y Blogger) alcanzan un 73% de usuarios, pero su uso no es tan significativo.
  • Las redes más «científicas» (Research Gate y Mendeley), alcanzan un 75% de usuarios.

Conclusiones más relevantes que pueden extraerse del estudio en cuando al uso de las RRSS.

  1. El 89% de los científicos entrevistados consideran que los blogs hacen un buen trabajo para acercar la ciencia al público general. Aún así, sólo el 50% se anima a iniciarse en la creación y redacción de estas páginas.
  2. El 33% de los científicos es administrador de una página relacionada con la ciencia en Facebook, pero sólo un 25% de ellos comparte con frecuencia sus experiencias de trabajo.
    El gran hándicap que presenta Facebook, en opinión de los científicos, son los trolls y las opiniones de los «anti-ciencia» que dificultan la comunicación con las personas interesadas en conocer y debatir.
  3. El 93% de los científicos tiene un cuenta en Twitter, un 34% de estos la utilizan unos 15-30 minutos al día. Su principal actividad es conocer que hacen los usuarios que siguen. Uno de los usos por los que más destaca Twitter entre los científicos es el «streaming» de conferencias, congresos, etc. en estos entornos se anima al público a utilizar un hashtag para difundir la información que se esta presentando.

El estudio revela que la mayoría de científicos conocen las RRSS, pero son muy pocos los que se atreven a hacer un uso en su trabajo. Muchos creen que las RRSS presentan más inconvenientes que beneficios, aún así los datos no engañan: 3.419 millones de personas tienen acceso a internet y 2.307.000.000 usan regularmente las redes sociales.

¿Quizás ha llegado el momento que la comunicación científica y los científicos se aprovechen de ello?